Usted está aquí

El rebozo

El rebozo

Los rebozos tienen fama en todo el planeta debido a la meticulosa elaboración a mano que conllevan. Los más conocidos son los que están hechos en Santa María del Río, San Luis Potosí y es aquí donde se encuentra una escuela que instruye a quienes desean incursionar en el arte de esta prenda.

 

1 solo rebozo tarda 60 días en ser terminado en el telar de cintura y con la técnica de ikat, un método con el que se amarran los hilos para formar los dibujos sobre la tela… Nunca habrá dos iguales. Los que son de seda pesan en promedio, 750 gramos y tienen 7 mil 200 hilos entrelazados. Para estar seguro de que adquieres uno auténtico, el rebozo debe pasar la prueba de fuego al lograr deslizarse a través de un anillo. 

 

Desde tiempos prehispánicos, esta prenda acompañó a las mujeres fungiendo como cuna, monedero, lienzo para bautizo, mortaja y hasta tendedero. Además, los hay de diversos tipos aunque uno de los más famosos es el de bolita, gracias a la popular canción de Cri Cri.

 

Una prenda típica de usos múltiples, existen más de mil formas de ponérselo, los artesanos potosinos dicen que la mejor manera de conservarla, es dentro de una cajita de madera taraceada. En ningún ropero mexicano, debería faltar un rebozo hecho a mano. 

Sección: